Antonio Gades, ética y estética de la danza española

jul 24, 2012

Hace ocho veranos, 20 de julio del 2004, Antonio Gades se fue a realizar coreografías a un lugar muy lejano. Ocho años después, resumimos brevemente las razones por las cuales es una de las personas más importantes en la historia de la cultura española. Brevemente, porque en realidad una vida así da para varios libros…


Antonio Gades. Foto: Pepe Lamarca.

Tenía 16 años cuando entró en la compañía de Pilar López, dentro del cuerpo de baile. Momento fundamental, Antonio Rodenas (utilizaba para su nombre artístico el segundo apellido) sería nombrado por parte de la maestra como Antonio Gades. Comenzó un destino: ser aquel que desarrollara totalmente la escuela de Vicente Escudero y Pilar López.

Ética y estética de la danza española. El baile asentado y pastueño, caderas quietas, sobriedad, y siete asuntos más en el decálogo de Vicente. Preocuparse por escenografía, estilismo, iluminación, respetar al escenario de un teatro, cuidar a la danza como una profesión, a partir de la escuela de Doña Pilar. Antonio Gades no se consideraba artista, prefería ser denominado como trabajador de la cultura.

Años 60, fundamentales en la vida de Antonio Gades. Lo más grande por farruca a través de la noche en las Ramblas de Barcelona, escena fundamental en Los Tarantos con nominación a los Oscar de Hollywood. Un camino por delante: la esencia del baile. Tenía que continuar, como en décadas anteriores, el desarrollo natural del flamenco integrado en otras artes, en los movimientos artísticos. Comienza a sorprender en Madrid sobre el escenario de Corral de la Morería, mientras recibe la propuesta para bailar en la Feria Mundial de Nueva York en 1964, por mil dólares diarios durante tres meses que terminarían siendo seis. Del pabellón español en el recinto de Queens, al Covent Garden de Londres, momento para giras internacionales con su compañía, teniendo siempre disponible para sus regresos a Madrid el escenario del Corral de la Morería. Todo lo que sucedió, se necesitarían enciclopedias para contarlo: Don Juan, El Amor Brujo, Bodas de Sangre, Carmen, Fuenteovejuna…

Años 60. Antonio Gades en Corral de la Morería.

Cuando a las siete y media de la tarde del miércoles 8 de noviembre de 1978 se realiza en el Palacio de Congresos y Exposiciones de Madrid la rueda de prensa para presentar a Antonio Gades como primer director del nuevo Ballet Nacional de España, asunto para el que Jesús Aguirre (Director General de Música y Duque consorte de Alba) pensó en él, se produce una declaración reveladora que resume muy bien su perspectiva general respecto a la danza española: “Cuando me llamaron para dirigir el Ballet Nacional dije que no pensaba hacer un espectáculo, sino una institución, porque esta es la única forma de salvar nuestra cultura. Mi primera intención es recuperar la cultura que se puede perder.

Texto: Jacinto González @JaciGonzalez

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