Cuando en el flamenco mencionamos la rondeña nos podemos referir al cante flamenco o a la creación para la guitarra de concierto. Ambas tienen gran presencia en la actualidad.
En cuanto al cante, cabe mencionar que la rondeña es una variante del fandango que se cuadra en el compás abandolao. Es propia de la provincia de Málaga y Cádiz, de ahí que las letras hagan alusión a las serranías de estos territorios. En especial, a Ronda. Se suele utilizar como remate de la malagueña, aunque en alguna excepción, como es el caso de las grabaciones del Gallina o Beni de Cádiz, aparecen solas. Existen tres estilos principales: la rondeña chica, más liviana; la rondeña grande y la rondeña primitiva, con tercios mucho más prolongados y valientes.
Por otro lado, debemos mencionar la rondeña para guitarra de concierto que inauguró el toque de Ramón Montoya y que se ha convertido en pieza fundamental para todo guitarrista: ‘Cueva del Gato‘ o ‘Camarón‘, de Paco de Lucía; ‘Oración‘, de Manolo Sanlúcar, etc. El de Algeciras, de hecho, habitualmente abría sus conciertos por rondeñas. Los históricos Julián Arcas y Miguel Borrull, a su vez, fueron los predecesores de Ramón Montoya, quien le dio su construcción canónica.